El elefante y la hormiga

Hace unos días hablábamos en la oficina sobre los proyectos para 2020, en un ejercicio que solemos hacer cuando ya el año en curso está abocado a su fin, donde podamos alinear estrategias, prioridades y, ante todo, tiempos.

En medio de esta conversación surgió un tema que suele ser recurrente en muchas empresas: ¿cómo queremos afrontar un determinado proyecto (un tanto ambicioso)?.

Es muy normal que las empresas, cuando se enfrentan al desafío de desarrollar una nueva solución tecnológica, utilicen algunas de las herramientas o sistemas de gestión de proyectos que existen a día de hoy. Tales como el “Design thinking“, que utiliza procesos cognitivos para desarrollar nuevos productos o servicios, puedes optar por una aproximación “Agile” (estas es más una filosofía de trabajo que una metodología) o incluso por formas más tradicionales como Prince2.

Photo by Startup Stock Photos on Pexels.com

Una vez que hemos definido nuestra forma de trabajar, comenzamos a reunirnos con diferentes equipos, organizar diversos workshops y actividades, para lograr saber qué queremos hacer, cómo nos gustaría hacerlo y el resultado que nos gustaría obtener.

Y aquí es cuando comienzan los problemas. Hay quien invitan a cada departamento a participar y acaba creando un mounstruo, con una lista de requerimientos interminable y que dificilmente podrá ser aplicable. Queremos solucionar todos los problemas de la compañía de un solo golpe y acabamos creando un proyecto elefante muy difícil de gestionar.

Entonces, ¿cuál es la forma más adecuada de gestionar un proyecto? Pues, como todo en la vida, depende. Hay muchos factores a tener en cuenta a la hora de planificar un proyecto y están muy influenciados por la propia organización e historia de tu empresa. Salirse del patrón establecido a la hora de gestionar un proyecto es complicado, así que lo primero sería conocer a fondo cómo se siente tu organización a gusto cuando gestionan proyectos de cierta embergadura.

Luego, está la parte de planificación de objetivos primarios y secundarios. Esta fase, que en mi opinión es fundamental, muchas veces la pasamos por algo y nos vamos directos a pegar post-its en la pared con montones de ideas.

Si nos tomamos el tiempo a pensar ¿a dónde quiero llegar con todo esto? y ¿qué pasos tengo que dar para lograrlo? acabaremos teniendo un claro objetivo y una serie de objetivos secundarios, etapas, por las que tendríamos que pasar para ayudar alcanzar dicho objetivo. Y aquí es cuando comenzamos a trabajar en un proyecto hormiga.

Pogamos un ejemplo sencillo, algo más personal, que nos ayude a entenderlo. Ahora que estamos a final del año y comenzamos a preparar nuestra lista de objetivos para el año siguiente, alguno habrá que se diga a si mismo “el año que viene correré una maratón”. Es un buen desafío y se lo recomiendo a todo el mundo, pero si no has corrido en tu vida o desde que dejaste el instituto es un desafío importante.

Si estás acostumbrado a trabajar con proyectos elefantes, siguiendo esta metodología, una vez comenzado el próximo año, contratarás un entrenador personal, te apuntarás al gym y te comprarás la ropa y zapatillas necesarias para correr una maratón. Después de gastarte un montón de dinero, llegará la hora de salir a correr, con este frío, y acabarás viendo la nueva temporada de “La casa de papel”.

Otra posible aproximación sería prueba unos día a salir a correr por las mañanas. Si necesitas unas zapatillas, comprate unas normales, que cumplan pero no tan caras, y pon el despertador una hora antes (diclaimer: revisa planes de entrenamiento adecuados antes de lanzarte a correr si no lo has hecho en años). Si puedes hacer esto durante un par de semanas, entonces puedes comenzar con el siguiente paso. Pero si no eres capaz de despertarte un poco antes para trotar un ratito en la mañana, la maratón está fuera de tu alcance.

Photo by fauxels on Pexels.com

Lo mismo pasa con las empresas. Nos enfrascamos en proyectos gigantes, que quieren resolver todos nuestros problemas y que luego tardamos sangre, sudor y… tiempo y dinero en sacar adelante, para que luego nadie esté satisfecho con el resultado porque no termina de solucionar sus verdaderos problemas.

Se nos olvida algo importante, el ir mostrando avances de nuestro proyecto a la gente para que puedan acompañarnos en esta nueva estrategia. ¿Recordáis lo de los objetivos secundarios? Están ahí para que la gente pueda apreciar avances sencillos, fáciles de entender y que les ayuden a caminar junto con nosotros hacia el objetivo que nos hemos fijado, sin necesidad de llevarse una sopresa al final.

Photo by rawpixel.com on Pexels.com

Además, con la metodología hormiga recibirás muchos feedbacks sobre el camino para mejorar el proyecto en cuestión y adaptarse mejor a las necesidades de cada uno. Así que tendremos un proyecto vivo, que acaba respondiendo a las necesidades del negocio.

El nuevo liderazgo requiere saber preguntar para gestionar equipos

Seguimos con la temática sobre liderazgo y gestión de equipos que comenzamos hace unas semanas, hablando ahora de cómo debemos plantear nuestras preguntas para lograr las respuestas adecuadas y que la gente o nuestro equipo se comprometa a determinadas tareas u objetivos.

Photo by Pixabay on https://www.pexels.com

Photo by Pixabay on Pexels.com

A veces confundimos liderazgo y gestión de equipos con la responsabilidad de ser un jefe y tener persona a tu cargo. Pero en muchas ocasiones los equipos se conforman por personas procedentes de distintos departamentos o áreas de tu empresa, en las que no existe una relación de jerarquía, aquí es cuando la gestión del liderazgo se vuelve más importante. ¿Cómo vamos a lograr acuerdos o fijar objetivos claros cuando nos enfrentamos a diferentes intereses personales y departamentales? Seguir leyendo

Gestiona las bajas de tu servicio de mailing

Las campañas de mailing son una herramienta fundamental es las estrategias de comunicación de las empresas y, si sabemos hacerlo bien, una buena forma de fidelizar a nuestros clientes y aumentar nuestras ventas.

Pero muchas veces se nos olvida que las preferencias de nuestros clientes cambian y nuestro producto o servicio puede dejar de resultarles interesante. Hay muchos motivos que nos pueden llevar a no sentirnos interesados por un producto y queremos dejar de recibir información sobre el mismo. En base a mi experiencia, me vienen lo siguientes motivos, aunque seguramente cada uno pueda añadir algunos puntos más a mi lista:

  • Ya he comprado el producto y no me interesan las siguientes promociones: Algo que suele pasar por ejemplo cuando buscamos piso o queremos comprar un coche… cuando ya lo tenemos, no nos hace falta seguir recibiendo ofertas y promociones de pisos por la zona.
  • La periodicidad de envío es muy alta: a veces nos cansamos de recibir demasiada información y acabamos dándonos de baja.
  • La información que nos envían no resulta útil: es algo que realmente debe preocuparnos, pues estamos enviando temas a nuestros clientes que no aprecian y, es más, acabamos por parecer pesados.
  • Nunca solicité esta información: aunque debe ser catalogado como spam, a veces nos llegan correos y promociones de páginas que nunca lo hemos solicitado.

Seguir leyendo

Gestión del cambio en las empresas

Hace tiempo tuve el placer de asistir a una conferencia impartida por Ricardo Vargas sobre el momento del cambio dentro de las organizaciones y me pareció un tema muy interesante, especialmente al darme cuenta que muchas empresas lo están haciendo mal.

Muchos expertos dicen que las empresas son como personas: nacen, crecen, se desarrollan y, finalmente, mueren. Pero hay formas de retrasar ese fatídico día donde nuestra empresa desaparezca, bien porque hemos agotado nuestro modelo de negocio, bien porque hemos sido absorbidos por otra empresa mayor o por cualquier otro motivo.

Cuando analizamos una empresa lo más normal es que nos basemos en la evolución de su cuenta de resultados. Ella nos dirá cómo se comportó la empresa, desde su nacimiento, hasta sus primeras crisis y cómo evolucionó a lo largo de su vida. En opinión de Ricardo Vargas, para entender realmente lo que pasa en las empresas, también deberíamos incluir en nuestro análisis la atmósfera de trabajo.

Gestion del cambio en la empresa 01

Estas dos curvas suelen comportarse de la misma manera. Es algo fácil de entender. Cuando la empresa va bien, el ambiente de trabajo o la atmósfera (el mood como dirían en inglés) también es positivo. Pero cuando los resultados no acompañan lo más normal es que nuestro ambiente de trabajo también se encuentre cargado, pesado, lastrado por la presión de los resultados.

Seguir leyendo

Liderar un equipo de trabajo

Durante esta semana, en Thermomix México, hemos estado trabajando en el plan estratégico para el segundo semestre del año y nos ha permitido analizar qué hemos estado haciendo durante los primeros seis meses y qué debemos hacer hasta el final del año para lograr nuestros objetivos.

Estuve varios días preparando esta reunión para que saliera todo perfecto y esto me permitió pensar en algunas cosas que estaba haciendo para gestionar el equipo. No siempre acierto en lo que hago, pero sí me gusta pensar que mi equipo se desarrolla y crece junto conmigo y que estamos logrando grandes cosas juntos. Estos son algunos puntos que, en mi opinión, se deben de tener en cuenta para ser un buen líder. Seguir leyendo

La aplicación del análisis ROSA en un equipo comercial

Hace unos días hablaba de un sistema que hemos comenzado a utilizar en nuestra empresa para ayudar a los equipos comerciales a alcanzar sus objetivos: el Análisis Rosa.

El análisis ROSA es un sistema sencillo, práctico y muy útil para llevar acabo estrategias que nos permitan corregir aquello que estamos haciendo mal y ayudar a nuestro equipo a mejorar y obtener mejores resultados.

Seguir leyendo

Analizando objetivos en equipos comerciales

Desde hace un tiempo hemos estado implementando la metodología “ROSA” en el análisis de nuestros equipos comerciales, a fin de que logren definir mejor sus metas y les ayude a alcanzarlas.

El análisis “ROSA” es un sistema muy sencillo que permite llevar acabo un rápido diagnóstico y definir las acciones necesarias para gestionar tu equipo, un proyecto o una estrategia. Y una de sus grandes ventajas es que resulta muy fácil de recordar.

Rosa.jpg Seguir leyendo

Gestión de equipos comerciales

Con independencia de la empresa en la que trabajes, hay algo que debes tener siempre en cuenta: las personas de tu empresa que se dedican a la venta son las que pagan las nóminas de todos los demás.

Esta premisa hace que muchas veces las ventas manden sobre el resto y por la venta se hagan todo tipo de malabares para lograr cerrar los objetivos del mes. Sin embargo, para una empresa que quiere funcionar de forma eficiente y asegurarse un crecimiento a medio y largo plazo, esta visión no es suficiente.

proyectos Seguir leyendo